La astrología es un mapa del alma en el que podemos encontrar muchas respuestas a interrogantes existenciales, espirituales y de diversa índole.
En este mandala astrológico que nos muestra todo nuestro potencial están las claves para averiguar si tenemos afinidad natural o no con determinadas personas.
Por un lado, encontramos la sinastria de parejas, que es una técnica antigua astrológica que compara las cartas natales de dos personas para averiguar el grado de compatibilidad entre ellas. Se usa principalmente para determinar el flujo de energía entre parejas pero también se puede aplicar para apreciar el nivel de cooperación o afinidad entre amigos, socios, padres, hijos o hermanos.
Por otro lado, en contraste con el método de la sinastría, encontramos el principio de la carta combinada que se basa en tener en cuenta las fechas de nacimiento y las posiciones geográficas de los lugares de nacimiento, para hallar un centro geográfico, junto al cumpleaños exacto en el medio. Este método de calcular las energías entre las personas se ha vuelto muy popular, hoy en día, ya que cada relación desarrolla su propia dinámica y debería de tener su propio horóscopo.
Por último, la opción de la carta compuesta está también especialmente indicada para realizar una interpretación romántica de dos personas. Consiste en hacer uso de dos cartas individuales como base para una nueva interpretación única. El cálculo de una carta compuesta se realiza buscando los puntos medios entre el Sol de uno y de otro. Los ascendentes se calculan de la misma forma. En teoría, los dos puntos deben estar uno frente al otro porque los cálculos se basan en un círculo, el zodíaco. Todos los puntos relevantes eran determinados por una estimación visual de la distancia más corta entre los planetas. en este punto, las energías son más fuerte y tienen una expresión mas intensa.
Una vez explicados estos métodos de comparación entre cartas astrales, vamos a hablar sobre una manera mucho más sencilla de encontrar afinidad entre dos personas, que es un muy buen indicador de armonía astral: la compatibilidad entre las lunas.
Todos estamos de acuerdo en que los tres pilares de la carta astral o puntos más importantes son: el signo, el ascendente y la luna. Conociendo esto, podemos hacernos una idea, a grandes rasgos, de los arquetipos mentales y emocionales de cada persona. Sin embargo, si queremos además hacer mayor hincapié en el aspecto de la compatibilidad amorosa, tenemos que fijarnos en el signo de nuestra luna y en el de la pareja o persona con la que compartimos algo más que una amistad.
La luna representa nuestra actitud emocional, nuestra capacidad de vincularnos emocionalmente con el otro. En función de la fase de la luna en la que nacemos y del signo en el que se encuentra, viviremos nuestro mundo emocional de una manera o de otra. También representa en subconsciente, los sentimientos, la fertilidad, la creatividad, el hogar, la madre y los estados de ánimo.
En la mitologia griega, las diosas de la Luna tienen caras muy distintas, haciendo alusión a estas diversas fases. Algunas son caprichosas y crueles mientras que otras son amorosas y equilibradas. Se llaman Artemisa, Hécate y Selene.
Las diferentes fases de la Luna son significativas para la interpretación astrológica. De este modo, las personas nacidas en el período de la Luna Nueva poseen una alta capacidad de concentración, ya que las energías se dirigen hacia el interior pero también son particularmente subjetivas y emotivas. La Luna Llena indica justo lo contrario, es decir, que es un tiempo de crecimiento y extraversión, ya que sus nativos destacan por su objetividad y conciencia clara.
Por tanto, si existe afinidad entre las lunas de dos personas, es muy probable que la relación emocional entre ambos tenga armonía y esto sea un claro indicador de que pueda existir una muy buena compatibilidad entre ambas personas.
¿Cómo amo según mi luna?
Si tengo mi LUNA en ARIES, soy una persona que no me gusta depender emocionalmente de nadie. Tengo tendencia a ser impaciente y me siento atraído por personas aventureras, independientes y enérgicas.
Si mi LUNA está en TAURO, entonces soy alguien que busca los apegos emocionales seguros. La Luna en Tauro se caracteriza por ser sensible, amorosa, con grandes dotes artísticas. Sus emociones son estables y firmes. La Luna en este signo está “exaltada” por lo que da lo mejor de Tauro.
Si mi LUNA está en GÉMINIS, muy probablemente disfrutaré vinculándome con el otro a través de la palabra y la mente. Visto desde fuera, puedo parecer cambiante pero en realidad proceso las emociones de una manera rápida. Soy versátil y flexible pero me cuesta profundizar y estar presente.
Si mi LUNA esté en el signo CÁNCER, es un claro indicador de que soy una persona muy sensible y con gran instinto protector hacia los demás. Mis emociones pueden ser algo cambiantes y cíclicas, soy tímido y reservado para expresar lo que siento. Tengo tendencia a sentirme vulnerable y empatizo mucho con la emoción del otro.
Si tengo mi LUNA en LEO soy una persona espontánea y generosa. Siento que tengo mucho que dar y que aportar al otro. Soy enérgico y divertido. Cuando esta Luna se encuentra herida tiene tenencia a buscar un lugar seguro para resguardarse y reponerse.
Si mi LUNA se encuentra en el signo VIRGO, soy una persona analítica y prudente. Tengo tendencia a ser demasiado duro conmigo mismo y/o con los demás. Mi intención es siempre noble y me gusta servir al otro, amo sentirme útil. Busco el orden mental y convertirme en mi mejor versión.
Si soy LUNA en LIBRA, tengo la capacidad de mediar y comunicarme de manera diplomática con el otro. Encuentro satisfacción apaciguando a los demás. Tengo un gusto estético y elegante característico. Soy un gran seductor y si me centro demasiado en satisfacer al otro pierdo mi propio equilibrio. En ese caso, reaccionaré de forma brusca y defensiva.
Si mi LUNA está en ESCORPIO, soy alguien apasionado y de emociones fuertes. Mis emociones oscilan de un extremo a otro buscando transformación. Me caigo y me levanto mucho más fuerte. Tengo tendencia a ser posesivo, celoso a la par que impulsivo. Esta es la Luna mas intensa de todas las del zodíaco.
Si tengo LUNA en SAGITARIO, soy alguien optimista, apasionado e independiente. Poseo un fuerte idealismo, soy alegre, divertido. Amo mi libertad y tengo tendencia a evadirme en las relaciones. Puedo parecer egoísta ya que solo miro el presente. Los viajes me ayudan a procesar lo que estoy sintiendo. Me cuesta mucho estar quieto y me quedo con lo positivo de la experiencia.
Si mi LUNA está en CAPRICORNIO, soy una persona cariñosa y tierna con mi entorno aunque tímida para mostrar mis emociones, en general. Siempre quiero mejorar y avanzar y en el amor soy práctico. Me gusta hacer planes a largo plazo, construyo vínculos paso a paso con la intención de que duren para siempre. Soy leal y se conservar lo que amo. Tengo tendencia a ser demasiado autoexigente.
Si tengo la Luna en ACUARIO, con frecuencia viviré las emociones desde la mente y no desde el corazón. Soy muy comprensivo y tengo una gran inteligencia emocional pero no me gustan los compromisos, ni las etiquetas, ni los estereotipos. Soy idealista, sociable y divertido. Es muy dificil conectar emocionalmente con esta Luna, que se le conoce como la “luna del actor”.
Por último, si mi LUNA se encuentra bajo el signo de PISCIS, soy una persona que tiene tendencia a mezclar las emociones propias con las del entorno. Soy alguien muy sensible y romántico con tendencia a idealizar a quien tengo al lado. Cuando amo me entrego por completo, soy compasivo, sé perdonar y amo de manera incondicional. Mi hipersensibilidad me puede jugar malas pasadas por mis altos ideales en el amor.
Una vez hayas averiguado dónde esta tu luna y sus características principales, te invito a que la compares con la luna de la persona con la que tienes una relación, un interés romántico o especial para establecer una posible predicción sobre la relación de ambos.
Si tienes el mismo signo lunar que tu pareja o compañero quiere decir que ambos compartir necesidades emocionales, instintos y reacciones similares. Esto podría generar una comprensión intuitiva mutua de estos emocionales y conducir a una conexión emocional más profunda.
Si, por el contrario, tu signo lunar y el de tu pareja son opuestos pero complementarias hay una gran compatibilidad pero un gran desafío porque el hecho de que el otro sea opuesto os confronta y os desafía pero puede ser transformador a la par que revelador.
Recordemos que en astrología no existe nada bueno o malo, todo es dual y hay que enfocarlo siempre de la perspectiva del aprendizaje y el enriquecimiento personal.
Abrazo de luz,
Layla