Desde hace tiempo, son muchas las personas que me consultan sobre este tema: ¿Puedo canalizar? ¿Lo haría bien? ¿ Cómo sé si lo que estoy haciendo o sintiendo es correcto? ¿Cómo lo hago?… y un sin fin de preguntas que todas tienen que ver siempre con la autoconfianza y la propia imagen.
Pero vamos a comenzar por el principio, hablando sobre lo que es en realidad la canalización, de qué trata, cómo se hace, quién puede hacerla…
La canalización también se conoce en inglés con el término Chanelling y es un proceso de escucha activa de información que se recibe de otros planos superiores o sutiles. Básicamente consiste en “poner la antena” y escuchar la información que hemos solicitado o que se nos facilita. Este proceso en algunas personas con capacidades espirituales más desarrolladas o que son sensitivas de nacimiento es algo natural e innato. sin embargo, si no es tu caso, puedes practicarlo hasta que consigas resultados satisfactorios.
Ninguna canalización está bien o mal hecho, siempre el resultado es fruto de nuestra frecuencia vibracional. La manera en que cuidamos o protegemos nuestra energía influye en nuestro estado diario. No solo debemos cuidar nuestro cuerpo y nuestra mente con los pensamientos correctos, también nuestra energía es algo sagrado y es muy importante cuidarla adecuadamente para que no se contamine nuestro canal energético.
Cada vez que canalizamos, sintonizamos nuestro ser con otras esferas de realidad, conectamos nuestro espíritu con entidades no corpóreas. Esto quiere decir que hay que deshacerse de la idea de que alguien con una forma física concreta o determinada está al otro lado escuchando. Se trata de un acto de consciencia, dónde nosotros mismos actuamos pidiendo consejo o guía a otros seres que ya trascendieron este plano de materia.
Las creencias religiosas influyen mucho en el tipo de información recibida “al otro lado”, por eso, con mucha frecuencia las canalizaciones siempre incluyen mensajes de ángeles y arcángeles, pero esto depende de las creencias del canalizador. Bajo mi punto de vista, desde la experiencia, es mejor abrir la mente a todo aquello desconocido y romper la propia limitación mental para recibir otro tipo de mensajes más profundos y reveladores.
La canalización espiritual se produce cuando una persona conecta con un guía o entidad espiritual y escucha su mensaje. Se puede recibir la información de muchas manera: escucharlo en tu mente, en una imagen mental, sentirlo en tu propia piel… cada persona es un mundo, recibe la información y la procesa acorde a su propia programación, a sus propios esquemas mentales, emocionales o espirituales.
¿Que información se puede canalizar? Podemos canalizar prácticamente cualquier tipo de información, esto dependerá de quien escucha o recibe el mensaje.De este modo, se pueden canalizar entidades, libros, proyectos, consejos, cuadros, canciones…. no hay límite al otro lado ya que vivimos en un plano infinito de creación.
La persona que canaliza es llamada canalizador o canalizadora y puede recibir mensajes para sí misma o para los demás.
Para comenzar este proceso, recomiendo realizar una limpieza energética y una meditación que nos ayude a conectar con la energía de más alta vibración.
Es importante mantenerse en silencio, con una música relajante que nos ayude a mantener la vibración en calma. Puede ser de gran ayuda tener un cuaderno y bolígrafo a mano para anotar o dibujar todo aquello que escuchemos en nuestra mente. Cuando los mensajes o la información no sea clara y ya no recibamos más, es importante agradecer la información recibida y desconectarse mentalmente para no mantener el canal abierto y que esto termine por drenar nuestra energía. Algo así como cuando abrimos una aplicación y la cerramos después de utilizarla para que no consuma más nuestra batería ni nuestra memoria.
Confía en ti, en tu luz, en tu proceso, en que lo haces bien y que lo que estás escuchando o recibiendo es real, es importante y lo estás haciendo tú, por tus propios medios. Deja de lado las críticas y por supuesto, no te autoboicotees. Recuerda que la práctica hace al maestro. No aprendemos a escribir o a leer en un día, pero si con cierta constancia y actitud. Suelta el miedo a lo desconocido y sobre todo, protege tu energía.
Si quieres aprender más sobre este proceso, tenemos un taller de protección espiritual dictado por la Dra. Lianella Fuenmayor con todo tipo de tips o consejos para tener una buena higiene energética. Esto es básico para cualquier proceso personal o espiritual en el que te encuentras.